6 mitos sobre productividad que te pueden estar frustrando

Cada uno tiene su propia forma de ser productivo, eso está claro. Pero hay muchos pseudo gurús hablando sobre la “gestión del tiempo” que terminan imponiendo mitos sobre productividad que nos hacen creer que no estamos a la altura de poder hacer todo lo que queremos en el tiempo que disponemos, o que nos terminan haciendo pensar que estamos haciendo las cosas mal y eso para muchas personas termina volviéndose una especie de obsesión.

Hoy vamos a hablar sobre algunos mitos sobre productividad que andan dando vueltas por ahí y vamos a derribarlos para que puedas analizar si realmente estás haciendo las cosas tan mal como crees.

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6 mitos sobre productividad que te pueden estar frustrando

¿Qué concepto tenés de productividad?

Antes que nada, deberíamos sentarnos a analizar qué concepto tenemos de productividad. Porque si tenemos un concepto errado de la misma, puede llevarnos muchas veces a la frustración.

Si crees que la productividad es estar ocupado todo el día, hacer mil cosas por minuto, levantarte a las 5 de la mañana y no parar hasta las 10 de la noche y lograr metas y objetivos en plazos cortos, lamentablemente tu vara siempre estará muy alta. Y llevar este ritmo de vida no solo no es productivo ni sano, sino que tampoco es sostenible en el tiempo.

En mi opinión, ser productivo es poder plantearse objetivos realistas y administrar las tareas de manera adecuada para llegar a esa meta. Sin olvidar que somos personas que necesitan dormir, alimentarse bien, tener un momento de ocio a solas o disfrutar tiempo con nuestros seres queridos.

Y a esto también me gusta sumarle un factor que me parece super importante; disfrutar del proceso. ¿De qué me sirve plantearme objetivos enormes si voy a estar sufriendo todo el camino hasta llegar a ellos?.

Obviamente siempre hay tareas que nos gustan más o menos que otras, pero hay que tener un equilibrio, relajarse y no presionarse tanto. Ser amable con uno mismo.

Si leíste mi artículo sobre cómo tener un día super productivo, seguramente muchas de las cosas de las que hablo más abajo te parecerán contradictorias, pero como ya aclaré en el otro artículo, esa es MI fórmula para ser productiva, lo que a MI me sirve, que no tiene por qué servirte a vos también.

Con el tiempo podrás ir ajustando y armando tu propio método. Porque todos somos diferentes y cada uno puede ser productivo a su manera. Así que te repito: Sé amable con vos mismo y no te castigues si seguís los consejos de productividad de otra persona y no los podes aplicar. Puede ser que sencillamente esos métodos no sean para vos.

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Los 6 mitos sobre productividad que debes eliminar de tu vida

Ahora si, vamos a hablar sobre esos mitos sobre productividad que deberíamos desterrar para dejar de presionarnos tanto y empezar a disfrutar del tiempo del que disponemos y de las actividades que realizamos durante el día.

“El tiempo se puede gestionar y organizar”

Este es un concepto que nunca había analizado hasta hace un tiempo atrás en donde vi un video de Gabriela H (una crack en productividad que recomiendo que vayan a ver) en donde lo explica a la perfección. 

El tiempo es algo externo a nosotros. No lo podemos manipular. Todos tenemos las mismas 24 horas al día, no podemos agregar o sacar horas, no podemos cambiarlas de lugar, no podemos hacer que pasen mas rápido o mas lento.

Entonces, definitivamente el hecho de gestionar y organizar el tiempo es completamente errado e imposible. Lo que sí podemos hacer es gestionar y organizar las tareas que llevamos a cabo en el tiempo que tenemos disponible.

Y esto lo quiero aclarar de entrada porque hay miles de cursos sobre “Gestión del tiempo” dictados por supuestos expertos que ya de entrada le están errando con el título del curso que están intentando venderte.

“Para ser productivo hay que levantarse temprano”

Esta es una de las cosas que pueden encontrar contradictorias entre el artículo sobre cómo tener un día productivo y este.

En el otro artículo, yo conté que me levanto a las 5 de la mañana. Y sí, lo hago y a mi me resulta, pero esto no quiere decir que a todos les sirva.

Sin ir más lejos, yo trabajo codo a codo con Tati, la diseñadora del equipo. Ella es una persona que funciona de noche. 

Tati estudió arquitectura y durante su carrera convivía con cuatro personas más en su casa. Con lo cual, para poder enfocarse en los proyectos y entregas que tenía que hacer, le resultaba mucho mejor trabajar durante toda la noche, mientras el resto de su familia dormía. Era el momento donde todo estaba en silencio y no recibía interrupciones. 

Levantarse a las 2 de la tarde, disfrutar de su tiempo de ocio y comenzar a estudiar y trabajar a partir de las 8 de la noche no la hacían una persona menos productiva, de hecho siempre llegó a tiempo a entregar todos sus proyectos y sus calificaciones siempre eran superiores a 8.

Yo soy el caso opuesto. Siempre fui de levantarme super temprano, mantenerme activa realizando mis tareas durante la mañana y parte de la tarde. Normalmente a las 5 o 6 de la tarde mi cabeza ya no funciona del mismo modo y me dedico a hacer cosas que disfruto como hacer actividad física o relajarme y mirar una serie.

En fin, el horario en el que te levantas no va a ser un factor determinante en tu productividad. Lo realmente importante es cómo aprovechas las horas del día de las que dispones y en las que tenés la energía necesaria para enfocarte en las tareas que tenés que realizar.

“Hacer muchas cosas al mismo tiempo te hace mega productivo”

El famoso multitasking, que creo que con el paso del tiempo cada vez está más desterrado del mundo de la productividad, pero que sigue siendo algo que a veces, sin darnos cuenta hacemos.

Es posible que hacer varias cosas al mismo tiempo nos haga creer que estamos siendo muy productivos pero la realidad es que el cerebro, al no estar enfocado completamente en una cosa, tiene que hacer el doble de esfuerzo y eso hace que al final del día terminemos más cansados.

Otra cosa que pasa mucho con el multitasking es que comenzamos muchas tareas a la vez y no terminamos ninguna. Y cada asunto no resuelto ocupa un lugar en nuestra mente, lo que muchas veces lleva a que estemos haciendo algo y nos salte ese cartel en la mente que dice “Uy, tengo que terminar de…”. 

Lo único que logramos con esto es tener la mente preocupada en vez de enfocada.

Para poder ponerle toda nuestra concentración y energía a algo, debemos tener la mente limpia, y tener cosas sin resolver siempre son motivo de distracción.

Por eso, es recomendable hacer una tarea a la vez, enfocarnos en esa tarea y terminarla.

Y en el caso de que no puedas terminarla en ese momento, te recomiendo escribir en un papel o en alguna agenda lo que te falta hacer para terminar eso. De esta manera estarás descargando de tu cerebro esa preocupación y podrás tener la mente más clara ya sea para hacer otra cosa como para irte a dormir si quedarte dándole vueltas a lo mismo.

“Para ser productivo hay que estar activo desde que te levantás hasta que te acostás”

Somos seres humanos. Nuestro cuerpo necesita descansar. Tener un momento para alimentarse, tener un momento para no pensar en nada concreto, un momento para relajarse. Y tener ese ratito de “no hacer nada” es necesario. No somos máquinas.

Hay días donde vamos a estar más enérgicos y quizás podamos mantenernos más tiempo haciendo cosas “productivas” y días donde vamos a necesitar más de ese tiempo de ocio.

Y “productivas” lo pongo entre comillas, porque tener un tiempo para disfrutar del ocio también es ser productivo.

No te castigues si un día tenés que terminar un poco antes de trabajar, o si no llegas a hacer todo lo que te propones porque estás cansado. Porque hacer las cosas cansado muchas veces puede llevar a hacer las cosas mal.

Por eso, no te recargues el día de actividades. Tampoco te tires en el sillón a mirar el techo todos los días, claro. Pero intentá mantener un equilibrio sano entre las tareas que necesitas cumplir para llegar a tu objetivo y los momentos de tranquilidad y de ocio.

“Estar ocupado es sinónimo de ser productivo”

Hay que saber dónde poner el foco de nuestros esfuerzos. Quizás estuviste todo el día de acá para allá haciendo cosas, super ocupado, pero al final del día, ¿Realmente te acercaste un poco más a tu objetivo?

Esto es algo que me pasaba mucho cuando comencé con mi primer blog. Quizás le dedicaba un día entero a hacer algo sin pararme a pensar si eso que estaba haciendo iba a tener algún tipo de retribución para mi.

Y acá es clave tener en claro cuál es nuestro objetivo. Porque saber exactamente cuál es nuestra meta, quizás nos ayude a saber qué tenemos que hacer para llegar a ella.

Por eso, más que estar ocupados simplemente por estarlo, deberíamos estar haciendo cosas que nos acerquen un poquito más a ese objetivo. 

Es preferible trabajar solo 3 horas en algo que nos sea útil que estar todo el día haciendo cosas que no se condicen con nuestro propósito.

“La organización viene de nacimiento”

Cuántas veces me he acostado a dormir y me he puesto a pensar “a partir de mañana voy a empezar a levantarme temprano, ir a entrenar, alimentarme bien, anotar todos mis asuntos en una agenda, y voy a hacer tal tal y tal tarea”. Y al día siguiente.. nada de nada.

Seguramente te pasó. Antes de dormir vemos el mundo de otra manera y siempre nos proponemos cosas, pero la realidad cambia al día siguiente cuando suena el despertador.

Esto me frustraba mucho, porque tenía muchos planes que de noche me parecían super factibles pero al día siguiente no los concretaba. Odiaba no ser organizaba. Odiaba vivir procrastinando y pensaba que simplemente no había nacido con los genes de la organización.

Con el tiempo descubrí que es imposible adoptar 50 hábitos de un día para el otro. Y comencé a ponerme pequeñas metas. Por ejemplo, quería adaptar una rutina de skincare a la mañana y a la noche, siempre me dio mucha fiaca ese tipo de cosas. Así que lo que hice fue solamente incorporar un jabón y una crema hidratante antes de irme a dormir.

Lo sostuve durante un mes y comencé a incorporar la misma rutina a la mañana. A medida que me fui acostumbrando empecé a agregar otros productos. Primero un tónico, después un agua micelar, más tarde un serum y un contorno de ojos. 

Hoy en día, tengo tan naturalizada esa rutina que hasta me siento incómoda a la noche si no la hago. De hecho hace 9 meses que no salteo ni un solo día de esa rutina.

Al principio medio que me tenía que obligar a hacerla, ahora es algo natural para mi.

Y la productividad es un poquito eso, ¿no?. Empezar a sumar pequeños hábitos a nuestra vida que hagan que aprovechemos mejor nuestro tiempo.

Para cerrar todo esto y sin ser experta en productividad, pero trabajando todos los días para tratar de organizarme un poco mejor, creo que el consejo más valioso que puedo darte es “Sé amable con vos mismo. No vas a conseguir un método que te vuelva super productivo de un día para el otro, pero no te castigues por eso. Agregá hábitos a tu vida de a poco. No te frustres y no te culpes. Disfrutá del proceso”.

2 comentarios en “6 mitos sobre productividad que te pueden estar frustrando”

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